El sonido en la práctica

 

EL SONIDO EN LA PRACTICA.

 Es el momento de editar nuestro master de video. Hemos grabado nuestras “mejores” imágenes asociadas a nuestros “mejores” sonidos y ahora estamos preparados para hacer nuestro mejor trabajo en nuestro sistema de edición no lineal. Os presentamos los 10 mejores métodos reales para conseguir el mejor proceso de edición.
Para las pruebas, hemos usado Adobe Premiere 6 como software de referencia. Premiere trabaja sobre Macs y Windows y es similar a la mayoría de los programas de edición no lineal. Obviamente, no podemos probar sobre todas las configuraciones posibles de hardware/software, pero nos hemos centrado en los trucos que servirán a la mayoría de los usuarios.

1.– Capturar el Audio de la forma más limpia posible.

Cuando digitalizamos el sonido desde fuentes analógicas, hemos de seguir unas reglas simples. Si tenemos tarjeta de captura analógica, el disponer de un mezclador podría ser una bendición. Por un lado nos permitiría grabar el audio directamente a través del mezclador procesando las señales previamente, por ejemplo, con un compresor. En caso contrario, estaremos a merced del fabricante de la tarjeta y de la atención que haya puesto en la sección de audio de su tarjeta. Hasta la mejor tarjeta digitalizadora podría coger ruido e interferencias por la presencia de microprocesadores y fuentes de alimentación conmutadas. Los mejores sistemas de audio utilizan cajas externas con los convertidores analógico-digital así, las señales de audio son digitalizadas antes de introducirlas en el ordenador. Pero la mayoría de nosotros, disponemos de tarjetas modestas con sus correspondientes convertidores internos por tanto, debemos de conseguir que esa señal nos entre lo más limpia posible en nuestro ordenador.

La mejor forma es mantener nuestro reproductor (sea cámara, cassette o miniDisc) lo más alejado posible de nuestro ordenador. Esto incluye a nuestro monitor del ordenador y, por supuesto, a la fuente de alimentación de nuestra cámara. Adicionalmente, mantener los cables de audio perpendiculares (y no paralelos) a los cables de red y de video. Si nuestra tarjeta dispone de alguna caja de conexión externa, alejarla tanto como lo permita el cable de conexión. Esto nos ayudará a reducir los zumbidos e interferencias al mínimo, manteniendo una alta calidad del audio grabado, al menos hasta que esté en el disco duro y ya bajo nuestro control. Si usamos el cable FireWire  para capturar audio (caso de las cámaras digitales), nos evitaremos estos problemas tan comunes en el audio analógico.

2.– Optimizar los niveles de audio.

Para asegurarnos el audio más fuerte posible, podemos optimizar el nivel máximo usando un mezclador externo o bien usando el software de edición de audio apropiado. La mayoría de las tarjetas de captura vienen con una utilidad para ajustar los niveles de audio.


Si procesamos el audio a través de un mezclador antes de capturarlo, podremos ajustar rápidamente los niveles de audio clip a clip, ahorrándonos tiempo de postproducción. En caso contrario, tendremos que familiarizarnos con el mezclador de audio del ordenador. Bajo Windows 95, 98, ME y 2000, existe un pequeño icono de un altavoz en la barra de tareas. Haz doble clic para acceder a la utilidad del mezclador. Usando los ajustes de Propiedades, podremos seleccionar nuestra tarjeta de sonido y ajustar los niveles de grabación y reproducción. Verificar los niveles de grabación con un programa de edición de audio como Sonic Foundry Sound Forge o Syntrillium Cool Edit antes de empezar a capturar. Ver Cero absoluto.

3.– Ecualízalo.

Una vez tengamos nuestros clips en el ordenador, podremos usar los filtros de audio de Premiere para hacer algunos retoques. Existen cuatro filtros que nos pueden ayudar a mejorar el audio: Bass & Treble, Equalize, Highpass y Lowpass. (Graves & Agudos, Ecualizador, Pasa Altos y Pasa Bajos)
Arrastrar el fichero a la línea de tiempos, seleccionar la pista de audio, y elegir Audio  en la paleta de efectos. Entre las paletas de los filtros de audio, aparecerán las carpetas Bandpass y EQ. En la carpeta Bandpass están los filtros Highpass, Lowpass y Notch/Hum para eliminar cualquier ruido electrónico o cualquier interferencia de frecuencia fija. El filtro Highpass nos permite ajustar un límite de baja frecuencia; ningún sonido por debajo de esa frecuencia pasará. Esto es ideal para minimizar el zumbido o el ruido del viento. El filtro Lowpass nos hará lo contrario. Ajustando un valor máximo de alta frecuencia, ningún sonido por encima de esa frecuencia pasará. Esta opción es buena para eliminar los soplidos y otros ruidos de alta frecuencia. En la carpeta EQ están Bass & Treble, Equalize y Parametric Equalization. Bass & Treble hace justo eso – emulan los controles de graves y agudos igual que en nuestro equipo de música.  Equalize es un control de tono más sofisticado con siete bandas que nos permiten amplificar o atenuar esa frecuencia determinada. El Parametric EQ es el más versátil, pero nos llevará más tiempo aprender a manejarlo. Parametric EQ nos proporciona tres bandas de frecuencia donde definimos una frecuencia central, el ancho de banda (las frecuencias a cada uno de los lados de la frecuencia central) y, por fin, el nivel de amplificación y atenuación de esa selección de frecuencias (Boost/Cut). Ver Propiedades del sonido.

4.– Emplear la máxima ganancia.

Si usamos el FireWire, no podremos ajustar los niveles de audio hasta que el clip no esté en el ordenador. Premiere nos da la opción de cambiar la ganancia de una porción de audio de cada clip. Pulsamos el botón derecho del ratón con el clip de audio seleccionado y elegimos Audio options. Podremos elegir Audio gain o Smart Gain. El software se encargará de ajustar la ganancia del clip al porcentaje elegido o el promedio máximo del clip. El Smart Gain lo que hace es normalizar (Normalize) todo el clip al nivel máximo de volumen del clip justo antes que aparezca la distorsión (0dBm). Ver Cero absoluto.

5.– El Sonido, cuando antes, mejor.

Tenemos el hábito de editar primero nuestras imágenes de video, dejando la edición del audio para el final. En nuestra próxima sesión de edición, editemos el audio primero. Si hemos filmado un diálogo o una entrevista, editemos el video para que el audio sea lo más fluido y consistente posible. Una vez en su sitio, usemos los trucos y las herramientas de video – transiciones, imágenes fijas, filmaciones alternativas – para cubrir los cortes y otros efectos visuales no deseados que inevitablemente ocurren. Es una forma de editar diferente y si nos acostumbramos,  obtendremos un look muy distinto.

6.– La Narración y sus trucos.

Podemos encontrar un artículo mucho más extenso sobre la narración aquí. Así me evito duplicar información.

7.– Añadir un pequeño fondo.

Música, eso es. Nada mejor para un video que una buena música. Los diferentes estilos de música pueden mejorar nuestro trabajo. Muchas compañías producen librerías de música para estos propósitos, sin la necesidad de pagar elevados royalties en concepto de derechos de autor.
También podremos crear nuestra propia música de fondo con programas como SmartSound’s de SONICFIRE y Sonic Foundry’s Acid. SONICFIRE nos pregunta por el estilo musical que queremos y su duración. Entonces ensambla clips pregrabados de música a su criterio. Con Acid, seleccionamos secuencias de sonidos de una librería y las combinamos para crear una nueva y única composición musical. Con las tarjetas de sonido o las unidades de grabación de CD-ROM, suelen incluirse versiones de evaluación de estos programas. Probarlos. Podéis llevaros agradables sorpresas.

8.– “Endulzar y condimentar” el sonido.

Junto a la música de fondo, nuestros videos pueden beneficiarse de algunos efectos de sonido. No es obligatorio el uso en nuestros videos caseros, pero algunos cuidadosamente seleccionados nos pueden ayudar a mejorar nuestra historia. Una combinación de una sirena de ambulancia con unas voces emitidas por algún transmisor de radio, nos puede dar cuerpo a una entrevista sobre la sanidad pública y su funcionamiento. El sonido de las olas mezclado con los cantos de algunos pájaros, pueden transformar una simple grabación de una exótica playa de las Bahamas. Es cuestión de experimentar.

9.– Escuchar el contexto.

Es fácil enrollarse en nuestra producción de video y perder la perspectiva. Una vez tengamos el sonido de nuestro proyecto de video, grabémoslo en una cinta VHS y veámoslo en cualquier televisor. Esto nos permitirá tener una idea de lo que la audiencia puede ver y oír. Escuchemos detenidamente y hagamos las correcciones oportunas basadas en nuestras observaciones. Si la narración se escucha poco, elevemos el nivel de volumen – si la música está demasiado alta, bajémosla un poco. Recuerda que la audiencia es tu objetivo y has de trabajar y mezclar para ella. En mi caso y en mi casa, es mi mujer la mejor consejera. Ella me ayuda a descifrar esos pequeños errores de la edición que yo no veo ni oigo. Tal vez sea porque lo ve de una forma objetiva.

10.– Sacar el máximo nivel.

Independientemente de nuestro sistema de edición o cinta maestra, nuestra audiencia verá nuestro proyecto final sobre una cinta VHS. Cuando repiquemos a  VHS, tendremos que asegurarnos que el nivel de grabación sea tan alto como sea posible sin llegar a la distorsión. Los espectadores lo agradecerán.

Muchos de estos trucos no requieren gastos adicionales. Simplemente es cuestión de poner atención a nuestro audio, probarlo sobre nuestra producción y escuchar el resultado. Ahora a trabajar.

 

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