LA NARRACION

 

LA NARRACION

La narración es el ingrediente fundamental de todos los elementos de una producción de video. La narración proporciona continuidad, estructura y, sobre todo, información vital. Sirve de guía para la audiencia y es una herramienta de organización para el productor. La narración puede clarificar, embellecer y reforzar la información que queremos mostrar, pero si no lo hacemos bien, también puede dormir a la audiencia.

Esencialmente, la narración cuenta una historia o mensaje de forma verbal. En un video, puede usarse extensamente, como un monólogo o, esporádicamente, para ayudar a clarificar una información compleja. Pero en todos los casos, tiene que ser una buena narración. Los video productores, aparte de concentrarse en las imágenes, sobre valoran la narración porque aumenta la audiencia evitando la monotonía.

Hay tres ingredientes esenciales para crear una narración de calidad:

-          Un buen guión.

-          Una lectura suave y fluida.

-          Una buena grabación.

Vamos a asumir los siguientes puntos:

-          Disponemos de nuestra cámara y un micrófono externo           (obligado).

-          Tenemos un guión.

-          Tenemos que leer el guión delante del micrófono.

-          No disponemos de un estudio de grabación ni de dinero para alquilarlo.

-          La grabación del audio la hacemos sobre nuestra cámara de video, aunque también es válido hacerlo sobre una cinta de cassette o minidisc. En estos casos, no dispondremos de imágenes (obvio).

 

Elección del local para la grabación.

La elección de un buen local de grabación es, quizás, el punto más importante donde podremos controlar la calidad de sonido de nuestra grabación. Para grabar la narración, elegiremos un lugar cerrado libre de ruidos, tales como teléfonos, tráfico de vehículos, cercanías de un aeropuerto, metro, trenes, etc.

Debido a que el sonido tiende a rebotar, creando reverberaciones y ecos, debemos buscar una habitación lo más imperfecta posible. Paredes y techos asimétricos y rugosos, con estanterías, libros, alfombras, cuadros (sólo el lienzo) y tapices, ayudan a absorber el sonido y eliminar los ecos. Una habitación con muchas cortinas y algún panel absorbente tipo RPG, o bien cartones de huevos colocados en las paredes, será la ideal. Los cuartos de baño, cocinas, garajes con cemento o terrazo y vacíos, tienen poca o nula absorción del sonido, provocando rebotes y ecos y, por tanto, prohibidas para nuestras grabaciones.

No es mala idea cerrar la puerta de la habitación con cerrojo y poner alguna luz en el exterior del tipo “ON THE AIR” , “RECORDING” (típica de estudio), así nos evitaremos repetir una grabación (nos suelen llamar para cenar en el momento más inoportuno.)

Grabar silencios.

Antes de empezar a grabar, es importante comprobar lo silenciosa que es la habitación. Cada habitación tiene su “propio sonido”, que consiste en el sonido ambiente que le rodea y otros que se nos cuelan y que son imposibles de eliminar. Estos “silencios” pueden crear cambios abruptos audibles que serán perceptibles por la audiencia.

Para eliminar estos cambios de una escena a otra, podemos grabar unos segundos de silencio de la habitación donde grabemos la narración. Posteriormente, podremos editar este ambiente silencioso, e intercalarlo entre los clips de nuestra narración. Recuerde que si la cámara tiene control automático de grabación de sonido AGC (casi todas las domésticas) tendremos que rebajar el nivel de este ambiente silencioso en nuestro programa de edición.

Acercándonos al micrófono.

Una vez asegurada el área de grabación, necesitaremos acercarnos al micro y ponernos de la forma más cómoda posible. El micrófono lo deberemos de colocar entre 15 y 30 cm de nuestra boca. A esta distancia la grabación de la narración será clara y limpia. Deberemos hacer pruebas para encontrar la distancia ideal y deberemos tener cuidado con las consonantes explosivas, P, B y T. Estas consonantes provocan un pico de sonido muy fuerte que satura el micrófono, provocando distorsión. Para evitar esto, el narrador tiene que evitar hablar directamente al micrófono (ver figura 1) o bien colocar un filtro anti P para atenuar estas consonantes. (Ver filtros anti P más abajo). La forma correcta se muestra en la figura 2.

  Fig.1. Incorrecto

 

        Fig.2. Correcto

 

Ensayar antes de grabar.

El narrador ha de familiarizarse con el guión leyéndolo en voz alta varias veces antes de empezar la grabación. Este ejercicio ahorrará tiempo y frustraciones. Si la grabación está limitada por el tiempo (cuña publicitaria) usaremos un reloj o cronómetro para controlar el tiempo de grabación. Otro beneficio de ensayar el guión es que sabremos aplicar pausas a medida que veamos las imágenes.

Cuenta atrás.

La mayoría de las cámaras actuales, tienen control automático de grabación que ajusta los niveles de grabación. El AGC afecta a todo el audio, tanto el grabado con el micrófono de la propia cámara, como el grabado con el micrófono que se conecta al jack externo. Cuando el nivel de sonido es fuerte, el AGC reduce el nivel para evitar la distorsión. Cuando los niveles son débiles, el AGC amplifica la ganancia hasta alcanzar un nivel audible. Cuando pulsamos el botón Record de nuestra cámara, el AGC ajustará en nivel del audio al sonido ambiental, dando como resultado un soplido audible. Cuando empezamos a hablar después de un momento de silencio, el AGC tardará uno o dos segundos en ajustar el nuevo nivel de sonido (la voz). Como resultado, la primera o segunda palabra pronunciada sonará extremadamente alta, distorsionando hasta que el AGC se ajuste al nuevo nivel. Una forma de evitar este abrupto salto en volumen es hacer que el narrador haga una cuenta atrás en voz alta antes de empezar a leer el guión. Simplemente contar “tres...dos...uno...” antes de empezar a leer. Esto hace que el AGC de la cámara se ajuste al nivel de la voz del narrador, reduciendo notablemente el cambio en el nivel de audio, manteniéndolo estable.

Mantener un archivo.

Un archivo es tan valioso para grabar clips de audio, como para clips de video. Esto es especialmente válido si disponemos de una cantidad importante de ficheros para capturar al disco duro. Un archivo es, como su nombre indica, una carpeta, plantilla o escaleta donde anotamos los datos de las escenas, el número del clip, la longitud de ese clip y el orden del clip acorde al clip de video. Es como si fuera un storyboard pero con información de audio. En este archivo podremos incluir todo tipo de información como por ejemplo, el tipo de clip, número de veces repetido ese clip, si se ha grabado correctamente o ha habido algún error o ruido, etc. Esto nos servirá para tener una referencia de los clips que tengamos que capturar al disco duro, evitando así pérdidas de tiempo en la localización de los clips grabados en la cinta.

Usar marcas visuales (Cues)

Nota: Sólo válido en el caso de capturar audio y video con Premiere, MediaStudio, etc.

La captura al disco duro es la tarea más tediosa y que más tiempo consume en nuestra edición audio visual. (si pudiéramos pagar a alguien para que nos hiciera la captura, sería ideal). A medida que vayamos capturando, podremos ir haciendo marcas visuales (Cues). Estas marcas nos servirán de referencia de algo en particular (ver las opciones de Premiere para hacer Cues en la Ayuda en Línea)

Una forma de tener otro tipo de referencias consiste en que cuando empecemos a grabar la narración, antes de que el narrador empiece a hablar, situar entre éste y la cámara, los dedos de la mano o una cartulina donde nos indique el número de clip o toma (igual que la claqueta en el cine). Lo grabaremos, al menos, durante 10 segundos para que, posteriormente, al editarlo lo podamos ver si avanzamos o retrocedemos de forma rápida por el proyecto.

(Hoy en día existen grabadoras tipo minidisc o smartmedia con conexión USB que permiten el volcado al PC de forma mucho más rápida)

Pausas.

Cuando hayamos capturado toda nuestra narración, tendremos que desvincular el audio y el video, quedándonos sólo con los clips de audio que nos interesen y borrando los de video. Será entonces cuando podamos ajustar algunos clips de audio para visualizar mejor las imágenes originales (las del documental a sonorizar). Si durante la grabación, exageramos las pausas cuando estemos leyendo el guión, estaremos creando puntos naturales de edición. Esto nos será de utilidad en porciones de video donde haya lapsos entre las escenas y la narración. Esto nos permitirá ajustar nuestros clips de audio de la narración a los clips de video del documental. Es así como lograremos “incrustar o sincronizar” nuestra narración (voz) a las imágenes grabadas.

Resumiendo.

Si queremos hacer un documental o un video familiar, la narración, junto a un buen guión, es una de las maneras más efectivas de elevar la calidad de nuestra producción. Siguiendo estos puntos y editando la narración de forma correcta, veremos y oiremos rápidamente cómo nuestra narración mejorará drásticamente nuestros videos familiares.

Nota para cinta de cassette o minidisc: Lo dicho anteriormente es perfectamente válido para la grabación de audio, tanto analógico (cassette) como digital (minidisc, DAT). La cuenta atrás, el orden de los clips, el archivo o storyboard, en resumen, todo. La captura, evidentemente, se hará con un editor de audio y los clips serán WAV (o AIFF) pero sin imagen de video. Estos aparatos suelen tener control manual del nivel de grabación por lo que la cuenta atrás se puede eliminar, aunque sí que se puede añadir la lectura del número de clip y el número de toma. (“Clip número 13, toma número 2” por ejemplo)

PRACTICA DE LOS MICRÓFONOS

Cada técnico de sonido tiene sus preferencias sobre el modelo de micrófono a utilizar para cada instrumento y las diferentes colocaciones. No hay normas al respecto y todo se basa en experiencias prácticas. La acústica del local influye también, y mucho, en la grabación.

Las Voces.

En el estudio es mejor interponer entre el micrófono y el cantante o narrador, una pantalla filtro (Anti-pop) que elimine las consonantes explosivas Pes, bes y tes, y los siseos de la voz.

  

Fig. 3. Filtro anti P (Anti Pop)

El micrófono puede ser de condensador o dinámico y de respuesta cardioide o hipercardioide. Hay que ponerse a 45º del eje de simetría del micrófono (ver figura 2). En directo interesa más un micrófono dinámico, ya que no presente tanta facilidad a la realimentación acústica como los de condensador y son más rígidos.

Los micrófonos recomendados son: Shure SM-58 (El más utilizado en el mundo),  AKG  C-422, C-414, C12 (Este último de estudio profesional), Sennheiser MD 421, MD 431 y MD 441. Behringer XM2000 y XM8500.

Las Cuerdas.

En el caso de los violines, el sonido generado es casi omni direccional o mejor dicho, según sea la nota tocada será su direccionalidad; los violes generan un sonido más agudo y más directivo que las violas y éstas más que los chelos y éstos más que los contrabajos.

Hay que dejar una distancia suficiente entre el micrófono y el instrumento para poder recoger los armónicos que generan las cajas de estos.

Micrófonos: AKG D222,  Sennheiser MD 421, MD 431, MD 441, MD 451 y MD 460.

Los Vientos.

Se utilizarán micrófonos que tengan un gran SPL o algún sistema de atenuación dado que los vientos generan presiones elevadas y pueden llegar a saturar.

Micrófonos: Shure SM57, SM98, AKG D224, Neumann U 87, Sennheiser MD 421, 431 y 441, Electro Voice RE 20.

La Batería.

Al ser el instrumento con el que se utiliza mayor cantidad de micrófonos, cada técnico tiene sus preferencias y conjunto de micrófonos preferidos.

-          Bombo. El bombo genera el sonido mas grave de la batería, por lo que necesitamos un micrófono con un diafragma grande para que aguante bien la presión generada y con una respuesta en graves lo mejor posible.

La colocación también influye. Por ejemplo, si lo acercas mucho al parche delantero oirás más la pegada.

Micrófonos: AKG D112, Electro Voice RE20, Sennheiser MD-421, Shure beta 52.

-          Caja. En esta es muy interesante el bordonero de la cinta metálica que se sujeta sobre el parche inferior, por ello es muy corriente utilizar dos micrófonos para la caja, uno para el parche superior, y otro para el inferior con el bordón, pero en inversión de fase en la mesa de mezcla.

Micrófonos: Shure SM-57, BETA-57, SM-98,  Sennheiser MD-441

-          Timbales. Los timbales no suelen presentar muchos problemas.

Micrófonos: Sennheiser MD 421, 521,  Shure SM-57. 

-          Platos & Charles. Usaremos micrófonos de condensador, para el charles es recomendable uno más cerrado que para los platos, de forma que no cojamos en exceso el sonido de la caja.

Micrófonos: AKG 451 + CK1 o CK3, 460, 300, Shure SM81. Sennheiser MD 441

El Piano.

El piano es un instrumento que tiene un registro muy amplio, abarcando casi todo el especto sonoro entre las frecuencias fundamentales y sus armónicos. Por ello es muy recomendable la utilización de al menos dos micrófonos, una para las cuerdas graves y otro para las cuerdas medias/agudas.

La colocación de los micrófonos es muy importante. Dependiendo del tipo de sonido que deseemos conseguir, si acercamos el micrófono de los medios/agudos excesivamente a la zona de los martillos, conseguiremos un sonido más brillante y percusivo. Si por el contrario, deseamos un sonido más natural, separando los micrófonos del arpa del instrumento conseguiremos un sonido con más armónicos y más natural.

Micrófonos: Neumann U87, U89 y TLM170. AKG C451,460, C300, C414.  Shure SM81 y SM91

Nota: Mi experiencia ha sido sólo a nivel de voces. El resto ha sido recopilado de otros compañeros de trabajo.

El Filtro Anti P (Anti pop filter)

 

El filtro Anti P es, en esencia, una pieza de tela tensada y muy fina colocada alrededor de un marco o cuadro de aluminio (figura 4). Esta pieza se coloca, con su soporte, delante del micrófono, quedando entre éste y la boca del narrador. Este filtro previene los golpes de voz bruscos en las consonantes explosivas (P, B y T), los siseos y los soplidos propios de la respiración cuando exhalamos el aire al hablar, evitando así, distorsiones indeseadas y grabaciones de calidad. Puedes usar una media bien tensada. Hace la misma función.

 

Los filtros anti viento son unas “alcachofas” que se ponen en la cabeza del micrófono y que se suelen usar en exteriores para evitar el ruido del viento. Suelen llevar impresos los logotipos de las empresas de comunicación y se lo suelen comer, a menudo, la mayoría de los entrevistados.

 

RECORDEMOS.

-          Un buen guión.

-          Un buen narrador (Constantino Romero cobra 1.000€ por “take”)

-          Una cámara de video o grabadora de cassette o miniDisc.

-          Un micrófono externo con su soporte.

-          Una plantilla, storyboard, escaleta o como la llamemos.

-          Una sala para grabar con alfombras, cortinas, libros, muebles, paneles absorbentes, paredes y techos irregulares, aislada acústicamente, etc.

-          Empezar a grabar dejando al menos 10 segundos al principio y al final del clip.

-          Usar “tres...dos...uno...clip uno...toma uno...”

-          Dejar espacios entre clips.

-          Anotar en la plantilla todos los datos. (clips válidos, erróneos, etc)

-          Capturar al ordenador siguiendo el orden de la plantilla (o guión)

-          Editar; ajustar clips de audio a imágenes, ajustar imágenes a clips de audio, insertar silencios, música de fondo (ojo a los ®, © y ™), etc.

-          Montar y...

-          Al examen.

 

Espero que os haya servido de ayuda para hacer, de vuestro aburrido video de las vacaciones, un excelente documental y que sean vuestros amigos los que os digan “Enséñanos el video de tu último viaje” en lugar de “Hoy no puedo. Me tengo que ir a casa de mis suegros a cenar” (Que nos conocemos todos...)

 

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